También es un blog de matemática

Este no es sólo un blog sobre escritos propios, crítica y filosofía. También es un blog matemático, o al menos, un espacio dónde la matemática entra.

Se podrá preguntar el argumento de porqué incluir matemática. Si ya con literatura podemos analizar, ya con filosofía podemos alcanzar abstracciones profundas y laberintos infinitos. Bien, yo considero que ambas se complementan, y juntas, son el arma más poderosa para alcanzar la libertad individual, imposibilitar el control al cual nos someten a diario y, más importante aún, juntas son letales ante cualquier intento de hacernos sumisos.

Por eso, Matemática y Literatura, juntas.

Pensemosla como una herramienta más para la lucha diaria de la vida que nos ayuda a modelar nuestros problemas, a calcular nuestras opciones y ver desde afuera aquello que queramos resolver. Mi historia con la matemática es la de un autodidacta.

Sin secundaria ni universidad me puse el desafío de ver hasta donde podría llegar con la misma. Cuánto podría comprender. Debo decir que es uno de los mejores ejercicios para cuidar tu cabeza.

Además, como acto de arrancarle el conocimiento de élite a las altas jerarquías me parece fantástico, y en mis publicaciones matemáticas vera eso, sobre todo al llegar a temas profundos. Es decir, la élite bajada al barro, puesta en la calle y accesible por cualquiera, de forma gratuita.

Porque los pobres también necesitamos matemática.

Comenzaré publicando sobre fracciones, potencias y raíces. Spoiler: toda la matemática superior se basa en estos objetos elementales, como podrá comprobar.

Luego, continuamos con ecuaciones lineales de primer grado. Desde aquí, podríamos tomar varios caminos, pero diré que lo conveniente será ver geometría y luego cosas que ahora le pueden sonar raras: productos notables y factorizacion. Otro spoiler: el calculo más avanzado, no sobrevive sin estas dos últimas cosas que mencioné.

Piense que todo en matemática es para dominar más y más arriba, así que no se desmotive, aunque seré muy gráfico en cada paso.

Por entonces ya será momento de meterse con ecuaciones de segundo grado. Desde ahí pasaremos a una primera etapa sobre funciones y así, dar el paso a trigonometría. Para que no piense que me olvide, aprenderemos a sumar, restar, multiplicar y sobre todo (quizás lo que más difíciles se les hace a todos) dividir polinomios.

Llegados a ese punto estaremos sólidos para encarar toda la matemática que venga, pero necesitaremos saber una cosa mas: racionalización. Luego, veremos una segunda etapa más profunda sobre funciones, y al finalizarla entraremos de lleno en derivadas y luego, saltaremos hacia el cálculo puro al ver integrales.

Sobre el punto siguiente, reflexioné bastante para elegir un camino, ya sea álgebra lineal o ecuaciones diferenciales. Finalmente, me parece correcto primero ver ecuaciones diferenciales para que, cuando veamos álgebra lineal, no nos suene raro la discretización de ecuaciones diferenciales dentro de una matriz.

Aprenderemos también, muchas cosas en el camino: limites, series, y otros temas importantes.

Será un juego, distinto, divertido.

MicroHomes. Casas pequeñas y ¿cómo comprar un terreno?

Argentina tiene un problema que no es nuevo y que se agudiza, y es el problema de la vivienda.

Yo estoy en contra de alquilar eternamente, porque lo he sufrido y se que no conlleva a nada, alquile años y ¿qué logre? Pues solo empeorar mi situación económica y además, con mis trabajos fluctuantes, la calle siempre fue una daga en el cuello, o una molestia en el estomago.

Creo también, con firmeza, que ya no se puede esperar mucho mas, tengo 32 años, y por ende, o emprendo una solución cuasi definitiva, o lo voy a sufrir toda la vida, hasta llegar a un punto de mi vida, en donde por edad y por salud, ya no pueda hacer mucho mas.

Mi problema no es nuevo y no es solo mi problema, es el problema de millones de personas.

No hay vivienda, no hay repuestas o propuestas estatales para solucionar este problema, y por lo tanto no hay una solución a la vista.

DESDE MIS 19 años que pienso en este problema, trabajo y trabajo y nada soluciona esto. Entonces me empece a preguntar, tiene que haber una solución, donde, si me desprendo de lo convencional, pueda permitirme vivir y llegar, en algún momento, un hogar propio.

Ahí encontré, trece años atrás, lo que son las byke camper. Lo animo a buscar las mismas en Google, también he hablado de esto en un relato en formato diario que hice.

Ahora, se puede pensar que es una locura dejar un espacio común para ir a vivir a algo como lo siguiente:

Diseño propio.

Y yo me pregunto, ¿por qué no?

Sucede que partimos desde muy abajo para llegar a abordar esta idea, y las alternativas para no caer en esta idea son mucho peores. Por ejemplo, si una persona, o familia no puede alquilar un espacio convencional, normal, con estándares normales y comunes, como la mayoría de alquileres que ofrecen las inmobiliarias, la única alternativa que tiene es un barrio carenciado, marginal, una villa miseria, no hay otra. Aunque incluso la misma a veces no tiene lugar.

Pero, vamos a suponer que la villa tiene lugar, una pensión de lajas junto a otras 7 u 8 pensiones en el mismo terreno, como en la que vivo, por ejemplo:

Bueno, esto no es barato, no se cobran aquí 10 dólares al mes, rondan estos tugurios alrededor de los 380 mil pesos mensuales (alrededor de 270 dólares a la fecha), y pensemos que también a la fecha, el sueldo mínimo se estipula entre $233 y $268 dólares.

Por supuesto, el valor de ese alquiler, o mejor dicho, por ese valor podemos a lo mejor encontrar alguna vivienda algo más “normal”, pero los requisitos, los meses de adelanto y demás gastos, elevan el monto a mas de $1000 usd, y esto, en una ciudad pequeña en el interior del país.

Le cuento un poco sobre la villa y las pensiones

Anoche, cerca de los 2 am estábamos tomando unos mates con mi madre, ya que hoy era feriado y mucho el horario no importaba, bien, estábamos en eso cuando a un vecino le balearon la casa (yo escuché 3 tiros, aunque fueron tan rápidos que pudieron ser más), tal anécdota podría ser suficiente, pero los vecinos del otro patio, separados por una “medianera” de lajas de hormigón de 3 o 4 cm, tomaron merca con música al palo, y gritos hasta las 9 de la mañana.

Y todo eso no me sorprende en absoluto, es moneda corriente, o ver toda la tarde como cortan en el patio varias plantas de marihuana y la preparan y procesan para posteriormente venderla, obvio.

Todo esto es común y normal.

Y ahí es dónde me pregunto: ¿Seguro que es mejor un lugar estático en cualquier lado cuando no puedes pagar lo convencional?

Veamos, el techo de la pensión esta solo 10cm por encima del dintel de la puerta, el techo es chapa pelada, el piso es carpeta de cemento sin alinear, los baños son compartidos, y podría seguir con una larga lista de etcéteras.

¿Y el Estado?

No hay que esperar nunca nada del Estado, de los gobernantes, etc. Uno mismo tiene que tener el control sobre su vida, y cuando economicamente no se puede, pienso, se debe buscar una solución extraordinaria. Así que debe, y debemos todos, olvidarnos de los derechos que el Estado nos brinda, ya que solo queda todo en teoría.

Una especie de plan

Pienso que si se tiene un oficio, o un trabajo (sin importar si sea inestable o temporal o se viva de a changas), se puede intentar pasar unos años en esta especie de byke camper, y ahorrar hasta obtener un terreno propio, esto lo baso en los siguientes números:

Ingreso x día (mín)Ahorro x día (mín)Plazo máximoAhorro total
30 usd3.20 usd6 años (2190 días)$7000 usd

Viendo esta tabla de cálculos, teniendo en cuenta que un terreno en el interior, barato, va desde $5.000usd a $12.000 usd los números cierran, ahora valdría preguntarse, usted que alquila, que lleva adelante todos los gastos de un hogar (alquilado), ya sea que lo sostiene solo o compartido, puede acaso ahorrar la misera suma de 3.20usd al día, sin que ese promedio de ahorro diario se quiebre jamás en un lapso de 2190 días? Estoy seguro que no.

Ahora, si la situación de a ratos, empujamos para mejorarla, ese ahorro puede convertirse en quizás 7 o 9 o 10 dólares diarios.

7 dólares durante 6 años son: $15.330 dólares.

Con ese ahorro en mano, podemos conseguir cualquier terreno que satisfaga nuestras necesidades de vivienda (recuerde que no buscamos una mansión, aunque eso imagino que se sobreentiende).

Y si nos retiramos solo cuando lleguemos a conseguir un terreno, sea a los $7.000 o a los $5.000, ahorrando 7 o más por día, el tiempo de permanencia en esa transición en una microhouse o byke camper, se reduce drásticamente.

Relato: Diario de ansiedad. Parte #18 (Final)

“Ha pasado casi un mes desde que comencé este ejercicio de escritura, y a la vez, este intento de ‘curarme’ de mis ataques de pánicos o de al menos, dejar que el fuego me consuma para ver si por azar algún cambio se producía, veamos: he renunciado dos veces al mismo empleo, y me han echado una vez de forma definitiva, sí, la rutina de sentarme a escribir ha mejorado mucho, eso no lo niego, el resto sigue igual o peor desde el punto de vista económico. Pienso que si el libro se llama pánico o ansiedad, debería intentar escribir, para ir cerrándolo, una especie de guía para quienes lo sufren, hacerlo sin ser un erudito en la materia, a modo de
testimonio de quien ha vivido diez años con ansiedad. Le doy un título a esta guía:


MANIFIESTO DE VOLUNTAD:
Hay que saber que no se puede frenar nada de lo que suceda, el primer ataque te agarrará con los ojos vendados, serás succionado a un pozo oscuro del que probablemente nunca salgas. ¿Importa salir? En el mundo no creo que haya algún argumento para hacerlo, si encuentras un
motivo, lo harás mirando dentro tuyo más que buscando en el exterior. Una buena decisión sería estar solo siempre, el resto de lo que te quede de vida, así no hará falta ponerte en la postura de dar explicaciones, o peor aún, sentir vergüenza por tener que darlas. Adquirirás, si, una especie de hipersensibilidad, intelectual y física, y ambas partes estarán siempre en tu
contra, conspirarán contra ti, se esconderán y saldrán a cruzarte con cuchillos en cualquier momento sin importar lo que estés haciendo. Dudarás de las relaciones básicas, descreerás de la amistad, alguna vez te vas a convencer de que no debería utilizarse la palabra “amigos”, y
en su defecto se debería utilizar otra, que detalle con rapidez el encuentro casual con alguien cada largos períodos de tiempo. Puedes viajar, creer que al salir de tu propia ciudad ya no serás un fracaso, el espejo reflejando un intento fallido o la persecución loca de una quimera,
el intento vale, pero recuerda que has ganado una sensibilidad que no esperabas, y cada cosa que has amado, degollará la memoria, te abrirá el pecho, llorarás por las noches pensando en la atrocidad que haz hecho ¿Cómo ir a buscar un sueño? ¿Cómo olvidar lo que has amado?
Lo que amas mucho, lo amarás más en la distancia, cuando toda la vida conocida puede morir en tu ausencia, viéndolo así, aterrado por no saber que pasa, volverás más pronto que tarde, abrazarás a los gatos, recordarás las lágrimas derramadas por ellos, por los espacios comunes,
por la casa sucia, la madre, la hermana con problemas de salud, todo esta a salvo y juras no volver a cometer la locura de alejarte como si eso fuera un logro, los sueños, reflexionarás, son del sistema, metas y glorias entre medallas que no valen nada si no puedes estar con los tuyos, procurando que nadie muera, porque así de traidor es este pánico, que en sus primeros
años, además de cargar con la obsesión de tu propia muerte inminente, del piso moviéndose, llorarás mucho por la idea de que alguien cercano deje la vida para siempre… Sufrirás mucho hasta realmente entender con los huesos lo siguiente: el mundo y las metas, no importan absolutamente nada, así que no te tortures más, que todo es invento, vas a morir,
no des explicaciones y ataca todo lo que no te guste, pelea que ya no estamos para disfrutar”.

Podés descargarlo completo en: https://ceroobediencia.site/2026/05/24/relato-diario-de-ansiedad/

Relato: Diario de ansiedad. Parte #17

“Bueno, ha sucedido de nuevo, me han echado del trabajo, puede llegarse a la conclusión de
que me gusta estar a la deriva, pero hoy no lo esperaba en realidad. Llego a la oficina puntual,
nueve de la mañana (porque a veces por obligaciones cambian el turno tarde por de la
mañana) y me siento en mi escritorio; la secretaria, mano derecha de C y llamada L me dice:
“Hoy ponete con la web, que está medio cachi, una mierda”. Recuerdo pensar que era una
broma, y luego, al reconocer que de broma aquella frase no tenía nada, analicé quien era la tal
L (Gerenta) que me lo estaba diciendo, concluí lo siguiente: “esta piba, que está acá, sentada
tras un escritorio, orgullosa de comandar una oficina, que mira con superioridad hacía la
gente que camina; no estudió nada, no tiene ningún tipo de preparación, mucho menos
experiencia, está aquí ya sabe usted porqué. Por la cara de gato, por sus tetas y su culo,
Argentina en todo su esplendor”. Para su mala suerte y también para mi mala suerte, a este
tipo de personas nunca les tuve mucha paciencia, las considero “trolas de mostrador” y nada
más. Y si tan solo fuera eso, pensar eso y nada, guardarme para mí el pensamiento, mañana
de seguro estaría nuevamente sentado en mi escritorio a las nueve de la mañana. Pero soy fan
de no guardarme nada, y le hice saber de forma literal y sin filtro, lo que pensaba de ella.
Conclusión: despedido.
Tengo cero tolerancia en el último tiempo, aunque puedo justificar un poco el accionar de
esta mañana. Anoche no pude dormir por un fuerte dolor de muelas, de esos que te hacen
llegar el dolor hasta el paladar y el oído mismo incluso. Mi justificación: estaba sin dormir,
me dolía la muela, pasé un fin de semana tormentoso. Excusas se encuentran hasta por debajo
de las piedras, no creo que alguna valga, a nivel lógico, para justificar mis acciones. Estoy
demasiado intolerante, me doy cuenta”.

Podés encontrarlo completo en: https://ceroobediencia.site/2026/05/24/relato-diario-de-ansiedad/

Relato: Diario de ansiedad. Parte #16

“Si en la rutina cuesta comer, debo entender que en otra forma cuesta aún más, por no decir
que directamente no se come. Que va, estoy atado por la normalidad, por las reglas que
critico y ataco con todos mis nervios, no soy un hombre valiente. Me encuentro pensando a
veces, si tuviera esto, o esto otro, seguro viviría como quisiera, mirándome al espejo, lo dudo.
Sí, podría tener algún terrenito propio, o un localcito en el cual colocar estanterías y acumular
libros usados, ofrecerlos por un módico precio, vivir esa vida, pero no tengo nada de eso, y si
lo tuviera, creo que este chaleco de fuerza llamado costumbre, vida, días, rutina, seguiría,
porque a lo mejor mi propio tormento no es tener que vivir de cierta manera, siguiendo
ciertas reglas, sino, es mi completa falta de huevos.
Ayer por ejemplo sucedió algo extraño, fui a cobrar mis días adeudados, me pagaron, deje la
ropa y volví a mi casa. Al llegar me encontré que tenía una llamada perdida, era C, me
ofreció trabajo de nuevo y acepté (no soy el único loco en este mundo). Ahí quedó toda mi
rebeldía, los farsantes que llevo dentro. En este punto recuerdo a lo que hizo Bukowski, si ya
se, podrá gustarle o parecerle horrible (al cuartito llega un aroma a flores hermoso), pero este
tipo, tan en contra de todo, también suplico en su momento, mediante una carta, volver a su
puesto en la oficina de correos. Verá que escribo sobre muchos, mejor dicho que hablo sobre
algunos autores que menciono, nadie debe intentar imitarlos, solo me pregunto a veces de
donde sacaron las fuerzas para seguir aún sin comer (puede que la historia de la literatura sea una mentira completa, y nadie escribió sin comer).

Me pregunto por qué decido escribir, la respuesta es simple: es gratis. Me siento seguro al
hacerlo, ya que ni siquiera la escases de dinero me lo puede quitar. Es así de simple, creo que
ese es el motor principal, logro montármelo frente a mis ojos, a este rollo de escribir, como
algo que es para siempre (si, me gustan las cosas que tienden a lo “para siempre”), sin
importar de que trabaje, sin importar qué este comiendo, algo rico o la misma mierda de
siempre, lo que sea, lo que suceda, podré seguir escribiendo en la condición que sea, ese es
mi motivo principal, nunca me lo podrán sacar, ni siquiera la pobreza.
Es también una forma de terapia, de decirse cosas a uno mismo. Por ejemplo, se dice que la
novela debe ser universal, en cada fibra humana puede actuar el narrador, el escritor de
novelas, para explicar el mundo, lo exterior; en cambio, el poeta, mira hacía adentro,
buscando una sensibilidad parecida, una herida con cortes similares, un corazón igual de roto.
Hay pecados, si no me equivoco, Joan Margarit dijo que nadie menor a treinta años de edad
podría escribir algo coherente, o quizás dejando ver que no se puede encontrar mucha
profundidad allí, en los textos de alguien que tenga menos de tres décadas en este mundo,
calculo que nunca leyó a Rimbaud, que esta a cien años luz de Margarit, claro, y esta
declaración de Margarit, piense, solo deja ver su dudosa capacidad de poeta. No hay reglas
señores, no las hay. Borges cometió uno parecido, al denostar a Cien años de soledad, bueno,
se nota el talento de Borges al leerlo, de eso no hay duda, pero pienso que valdría más, pasar
una noche con Arlt, Bukowski, Hemingway, que con la enciclopedia virginal de Borges.
Pecados que demuestran que escribir no es una gran ciencia, sino, un arte asesino. Escribir es
gratis y no me lo podrán quitar, por eso lo hago, quiero decir otra cosa sobre el arte en sí: es
el mago más despiadado, no importa el éxito y la guita que trae el éxito, importa hacer algo lo
suficientemente bueno como para que este “mago” llamado arte no te condene al peor
infierno: el olvido”.

Podés encontrarlo completo en: https://ceroobediencia.site/2026/05/24/relato-diario-de-ansiedad/

Relato: Diario de ansiedad. Parte #15

“Sábado por la mañana, dos semanas ya desde que estos textos comenzaron, un poco la
situación cambió, principalmente la parte del trabajo. Estoy descubriendo síntomas nuevos,
me sorprende hasta dónde puede retorcerse el estómago, no puedo imaginarme como es lo
que sienten aquellas personas que han pasados semanas enteras sin probar bocado. Busqué
por todos los rincones del cuartito y encontré poco menos que medio paquete de arroz, por lo
visto llevaba meses tirado debajo de montañas de ropa, arroz, viejo enemigo personal, vieja
salvación. Hemos comido un platito de arroz y por suerte hemos conseguido un frasco de
mermelada, algo de gusto, al fin, bendición. Sé que esto es ser un maricón. La semana pasada
retiré de la biblioteca, La sombra del viento, de Zafón. Hasta ahora súper recomendable, es
un libro para amantes serios de la literatura, de todo el mundillo que envuelve a los libros,
con aromas y páginas amarillas. ‘O’ por su parte lee La engañada, de Thomas Mann, desde el
horario de la siesta todo está en paz, mi madre tranquila, ‘O’ y yo, tranquilos. Ojo, sigo sin
trabajo, pero al menos hasta el lunes al mediodía logré solucionar, el tema de la comida, sería
más correcto decir que arañaremos comida hasta el lunes, pero antes de estar mirándonos con
el estómago vacío, es mucho mejor.
No se corre mientras se escribe, se pule el estilo por repetición, debo recordarme esto para no terminar tipeando mierda.

Hay sandeces inexplicables, pero el ser humano sigue fuerte. Aunque hagamos locuras,
aunque estemos dentro de estos muros absurdos, sucede, como comenté antes, que sí
perdemos ese temple para aceptar y resignarnos ante las cosas malas, incendiaríamos todo.
Muchas veces pienso que si pudiera convertir la mesa en una cena eterna, ese sería el paraíso,
la dicha completa que se coloca muy por encima de la felicidad común del placer / goce. Una
cena eterna, de sobremesa, ya satisfecha la cuestión biológica, con las personas que aún están,
con las que se fueron, incluso las mascotas, y que así pasen siglos, sin darnos cuenta del
tiempo escurriéndose, charlando, felices, todos, allí, palpables.
Por eso me siento un estúpido al desesperarme por la posibilidad del hambre, un débil, un
maricón (sin atacar a nadie). Hay gente que a muerto, hay ahora mientras tipeo, mucha gente
luchando conectada a un respirador, o sufriendo un crimen atroz, o siendo el personaje de una
posición atroz, mucho más atroz que mi situación. Quizás este escrito pueda ser una forma de
terminar con mis pánicos “sonsos” y dar fin a esa búsqueda que me quema, a esa duda de si
se podrá, de si podré vivir de otra manera, terminar con la duda y lanzarme completo al
intento, a la acción, dejar de llorar y quejarme y bancarme lo que venga por lo que sea que
sueñe, porque muchos se fueron ya sin poder lograrlo, sin poder intentarlo, por enfermedades
monstruosas o por la simple rutina y el tiempo ¿por qué no?”

Podés encontrarlo completo en: https://ceroobediencia.site/2026/05/24/relato-diario-de-ansiedad/