Sendero a prisión: Parte 5

ALGUNAS ACLARACIONES BREVES

En el capítulo anterior hablé bastante o di varias referencias sobre cálculo diferencial y formas matemáticas, pensará que a lo mejor esto está por convertirse en un postulado algorítmico sobre la cuestión principal que se trata, pues no. Y he aquí un secreto si usted no conoce cálculo avanzado: no se trata de resolver cuentas, se trata de “operar” ideas, cuando usted ve un algoritmo o fórmulas con simbolismos matemáticos raros, tómelo como una forma de comportamiento y además un símbolo de abreviatura, ya que sino, para explicar la fórmula o algoritmo, deberíamos escribir párrafos u hojas enteras, por eso la necesidad de representación y simbología en matemática. Pero el secreto es simple: pensar. Cuando usted está pensando si alguno de sus proyectos funcionará o no, ya está haciendo cálculo avanzado, que es simplemente operar ideas. Seguiré con esa línea, refiriéndome a las distintas cuestiones como fuerzas y acciones que interactúan entre sí.

LAS FUERZAS IGNORADAS

¿Cuál es el peso de un abandono? ¿Y el de una violación? O, ¿el de todos los golpes recibidos?

Vivir no es algo lineal, vaya novedad. Si pudiéramos dibujar la vida podríamos emularla, o paralelizarla mediante un gráfico con subidas y bajadas, movimientos que son respuestas u obligaciones a cuestiones muchas veces ajenas a uno, otras, infringidas directamente por uno mismo. ¿Por qué propongo esta forma algo abstracta sobre la existencia? Porque a mi parecer hay fuerzas que aparecen y desaparecen en nuestro camino, puedes llamarle a estas fuerzas como decisiones, traumas, golpes de suerte, de mala suerte, equivocaciones, aciertos, personalidad y todas sus sub-categorías, soledad, muertes, tragedias, placer y goce, ira, ego, y una lista larga de etcéteras. Todo es una fuerza que opera sobre esa gráfica que nuestros días van dibujando.

Entonces, cada cosa de nuestra vida es una fuerza que mueve nuestro día a día, pero podemos pensarlo así:
El abandono de un padre no es una ‘falta de algo’, es una fuerza de impacto. Es el momento donde la gráfica de la vida de un niño sufre una desviación angular tan violenta que, sin una contra-fuerza igual de potente, el destino queda sellado hacia todo otro abanico de espacios (hacia los cuales la gráfica queda dirigida, o el auto-vector si quieres pensarlo como álgebra lineal).

El Estado ve al hombre de 25 años vendiendo marihuana, pero se niega a ver la aceleración inicial y todas las fuerzas posteriores. El Estado es ciego a la dinámica; solo es experto en lo penal porque es algo estático. Sigamos profundizando un poco más y entendamos que, si nosotros podemos ver una decena de fuerzas físicas destructivas interactuando sobre un individuo, bien podemos ver o predecir con exactitud máxima, hacía dónde se dirige X individuo. Pero el Estado no quiere ver esto, porque ahí, realmente debería intervenir, en cambio, prefiere ver una estadística y juzgar un punto dentro de toda la gráfica compuesta por miles o millones de puntos, ¿Por qué? Si somos perversos como el poder, podríamos concluir que no lo hace porque sino no habría delincuentes, pero la cuestión es más egoísta y egocéntrica: teme morir, teme en todo momento, y acapara todo el dinero que puede, por eso la prevención física real es casi inexistente, y motivado por el temor solo gasta con ganas en una sola cosa: policía, policía y policía. Entonces, la política, el poder, la justicia, con sus propias invenciones es un observador inerte:

– La Justicia es Aritmética: 1+1=2. (Hecho + Ley = Cárcel).

– La Realidad es Cálculo: ∫F(t)dt. (La suma de todas las fuerzas en el tiempo).

El Estado odia la integral porque la integral reparte culpas. Si integramos la vida del Chef, el resultado no da “800g de marihuana”, el resultado da un sistema de fuerzas donde el Estado aparece como un coeficiente de fricción que nunca ayudó, o peor, como una fuerza que aceleró la caída.

NO estoy diciendo que cualquiera es inocente y por lo tanto cualquier responsabilidad queda extinta, voy un poco más cerca de ti y te cuento que he visto desplegar toda la fuerza estatal, todo el brazo de la ley para condenar a hombres y mujeres, con reglas éticas y penales de un sistema al cual nunca nadie los invitó y nadie se preocupó por que formen parte.

¿Cómo se le puede exigir a hombres y mujeres cuasi analfabetos, fidelidad a un contrato que nunca firmaron? ¿Cómo se les puede juzgar por no formar parte de una sociedad que solo los reconoce cuando los tiene que esposar? Es la estafa definitiva: el Estado te mantiene fuera de la ecuación del bienestar, pero te pone en el centro de la ecuación del castigo. El delincuente no natural (que no mató ni violó) es la válvula de presión utilizada para avalar lo establecido, para nunca jamás cambiar nada ¿y por qué? Porque si hay delincuentes, se puede sostener el temor infinitamente, por ejemplo: se traslada una falta de variada gravedad cometida por un desconocido (desconocido por vos y ajeno a tu vida), se traslada hacia una ofensa directa a tu ego y cobardía, porque todo delito es una deuda para con la sociedad. ¡Es la máquina de matar más perfecta que ha existido en la historia del planeta!.

LA FUERZA CONTENIDA

Si usted quiere saber por qué ya no se descuartiza un delincuente en la plaza pública lea “Vigilar y Castigar”, pero le dejó algo de spoiler: simplemente porque un hombre muerto ya no produce, no paga impuestos, no consume. ¿El preso produce? No. Pero puede volver a producir. Es un recurso en pausa. Además claro, de que semejante bestialidad de fuerza aplicada sobre los deudos, podría desatar una bomba atómica de sangre.

Y basado en eso llegamos al encierro moderno: la prisión. ¿Qué cree usted que puede pasar? Si a una vida que la interacción de fuerzas demoledoras, sea por elección o por destino, la llevamos a un cubículo derruido y húmedo, y metemos más fuerzas de demolición como: las violaciones, la humillación, la tensión constante, el tener que matar o morir, el abuso constante de los servicios penitenciarios (otros delincuentes encubiertos según la ética ciudadana, y me refiero a tu ética). ¿En serio puede creer que la tendencia destructiva fue corregida? Aquí puede surgir su conclusión más miedosa y cobarde: hay que matarlos, pero tranquilo, vos apoyas el capitalismo, y la justicia evolucionó para no matar un cuerpo que con algunas correcciones (por más inexistentes que sean) volverá a consumir, producir y pagar impuestos, así que, aquí va un alimento para tu terror: buena suerte cuando salgan.

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