EL MUNDO COMPLETO Y LA INFANCIA
Desde que llegó el allanamiento hacia el Chef (aunque caímos todos en la bolsa y todos terminamos con una ametralladora en la cabeza mientras un pie nos aplastaba el pecho contra el piso), sospeché y sospecho que lo querían agarrar como sea, y la condena fue mínima por lo que pudieron encontrar (si hubieran allanado otro día la condena hubiera tenido de mínima, 2 dígitos), sin embargo, en mis escalas de delitos, no entra, sigue siendo inocente (no tengo razón y no tengo porqué tenerla), y es una escala, necesaria. Bien, luego de 4 años viviendo aquí, las cosas que se hacían en secreto u ocultas a ojos de mi madre, de mi pareja o de mi mismo, dejaron de hacerse ocultas y simplemente se hacían en el patio. Sí, he visto ladrillos de marihuana apilados mientras iba al baño (el baño era y es compartido y queda en el fondo del terreno), he visto armas, he charlado e incluso han trabajado en mi empresa de limpieza (antes de que la cierre) algunos pibes que fueron los causantes de tiroteos y amenazas o ajustes de cuenta por droga. Conocí todos los secretos, los vi, porque es inevitable, vivimos en el mismo terreno, y más allá de que no participé en todo eso, uno sale al baño o al patio y se encuentra a un grupo de pibes manipulando lo mencionado. ¿Qué haría usted, buen ciudadano? ¿Llamaría a la policía, usted, ejemplo del bien? ¿Los denunciaría? A esos pibes dispuestos a “batallar” por usted, al Chef, quien respondería por usted si pasa algún momento malo y no tiene para comer, le prestará dinero o le traerá comida, sin esperar favores a cambio, ni apurar con el tiempo de devolución del dinero. Alguien que lo invitará a su mesa en las navidades y años nuevo, por más que no te guste o no pienses ser parte, si denuncias a alguien así, viviendo en su terreno, déjame decirte que probablemente ya no tengas alma ni razón que justifique tu permanencia, por carne, por humano, por especie, aunque claro, el sistema estará encantado contigo.
Conocerlo todo, llevó también a que el Chef se abriera conmigo, y que su esposa se abriera con mi madre. Así supimos de la infancia del Chef (recuerde que cuando llegamos a vivir aquí ambos tenían 21 años y un hijo, 4 años atrás).
Y si vemos su vida, conocemos a un chico que probablemente haya sido abusado (aunque él nunca lo dijo), pero su hermana siendo niña fue violada por su padrastro, al igual que su hermano cuando era niño. Si no fuera eso suficiente para arruinar todo porvenir, al tener que seguir conviviendo con el violador, su madre, a partir de los 6 años del Chef, lo obligaba a ir a los semáforos a pedir monedas, y tenía que volver con plata porque sino el castigo era una golpiza. Luego, a los 13 años, cuando ya no podía conseguir dinero en los semáforos tan fácil, se convirtió en algo inútil y fue echado a la calle. Con lo contado hasta acá, es más que suficiente para fabricar un asesino despiadado. Pero tenemos como resultado, un hombre con las sensibilidades que ya mencioné.
Luego de vivir en la calle un tiempo, el estado no lo acogió, pues nunca supo de él hasta que decidió ser un delincuente. Como si eso pudiera decidirse. Como sea, la única fracción social que le dio cobijo fue alguna bandita mal organizada y precaria. Fue cocinero, de droga primero, y luego, vaya a saber por qué curiosidad, quiso ser Chef, un niño sufrido, desamparado, cocinando cocaína, quiere ser Chef en un restaurante. Situación por lo menos interesante de ver. Y más curioso aún es que se convirtió realmente en Chef, logró recibirse. Entonces, había esfuerzo y capacidad. Por supuesto, todo eso terminó cuando decidió hacerse un autorobo en el restaurante donde trabajaba(nadie sospechó de él). No juzgo ese accionar, es inevitable este acto, no hay ninguna base, ningún control o camino elegido, más que el propio.
Luego, comenzó descuartizando a cuanto animal de campo se le cruzó, así se alimentó y vivió un par de años, mientras, escuche usted ciudadano “honesto”, según me contó, y luego de otros testimonios que sugieren lo mismo: cocinaba para gendarmería y se encargaba de llevar las cuentas del negocio, todo avalado por la policía, gendarmes y un fiscal. Desconozco si hubo algún juez metido también, así que por el momento zafan. Por supuesto, no puedo dar nombres.
¿Quién sería el culpable en este caso mencionado, el Chef, al que se le dificulta leer, o todos los que tienen la educación formal y son parte de esa banda delictiva? Si le caemos al Chef morocho y con pinta de chorro, estamos muy mal de la cabeza.
Luego, cuando todo eso tuvo que frenar por cuestión de cambios de gobiernos, fiscales y demás, y eran otros los que se iban a encargar de esa parte (ese negocio sucio estatal nunca frena, no se equivoque, no sea iluso), comenzó su camino en el narco-menudeo.